
Cada vez que visitas Al rebullón y no dejas un comentario a un corredor de maratón le sangran los pezones.
Un verdades a medias pintado en el AVE de vuelta a casita, antes de que me traigan la merienda, pedazo de invento... no me cansaré de repetirlo. Madrid-Zaragoza en una hora y cuarto, comido y descansado no tiene precio, bueno sí, cincuentaytantos euracos, pero merece la pena.